Eurovisión deja atrás su periodo freak (que nos hizo conocer al austriaco Alf Poier -- un clown delirante-, Dustin, el pavo que defendió la rica tradición musical irlandesa, y nuestro Rodolfo Chikilicuatre -- quien aún no sabemos sin nos hizo un favor o todo lo contrario), y vuelve a los tiempos más sosegados de la balada romántica y los nombres reconocibles. O al menos eso se desprende de un vistazo a los nombres y estilos de los 32 participantes confirmados para la gran final, el 16 de mayo, en Moscú.
Afín a este regreso a las bases melódicas, España ha seleccionado a la extremeña Soraya, declarada “eurofan” y artífice de una línea más cercana a Operación Triunfo. Su título a defender: La noche es para mí, una movida pieza con reminicencias arábigas y mucho punchi-punchi:
Sus amuletos: una bandera extremeña y ropa interior negra, como las ha llevado en todas sus actuaciones memorables.
Le deseamos la mejor de las suertes a esta competidora empedernida (ganó el segundo lugar en Operación Triunfo y en ¡Mira quién baila! ), a cuyo entusiamo las bajas audiencias de las eliminatoriasd de Eurovisión no hicieron mella.
Fuente | El Heraldo













