Lost sexta temporada: el final perfecto

Lost sexta temporada: el final perfecto

No tenemos que escribir que este post estará lleno de spoilers sobre el inicio de la sexta temporada de Lost. Y una vez advertidos, os diremos que si la open season de la última temporada de Perdidos fuera el cierre del programa, no habría cabido un final más perfecto.

¿Se resuelven todos los misterios pendientes? ¿Sabemos quién diablos es Jacob y quién su némesis? ¿La Isla es el Purgatorio? ¿Kate se queda con Jack o con Sawyer? Pues no, el doble episodio de apertura no responde ninguna de esas preguntas. Y la verdad es que no hay porqué: la narrativa del siglo pasado nos enseñó que los misterios se banalizan al explicarse, y creemos que Lost tiene todo el derecho que en su momento tuvo Twin Peaks (David Lynch y Mark Frost, 1990) de irse sin desentrañar todo lo que no tiene sentido a ojos de la lógica del espectador (dos términos mutuamente excluyentes).

Independientemente de si los guionistas de Lost podrán satisfacer a los coleccionistas de trivia en los 21 episodios restantes, la apertura doble de esta adiós anunciado abre un posible final para la serie que sólo los muy grandes se hubieran atrevido a firmar.

¿Cuál es ese final posible? Que tras el fundido a blanco, lo sobrevivientes del Oceanic 815 vuelven al punto de retorno, y llegan sin incidencias a Los Angeles, de vuelta a vidas miserables donde imperan los celos, el crimen, el engaño, la muerte, la culpa, el abandono y el deshonor. El Purgatorio está, sí, pero fuera de la Isla.

Una lección dura de contar, y amarga de beber, pero a la medida de una de las mejores series de la historia.

Pero, bueno, seguiremos observando…

Imagen: Media Vida


Te gusta? Compártelo!

  • Tweet
  • Facebook
  • Meneame
  • Google
  • Diggit
  • Delicious
  • Bitacoras
  • Barrapunto
  • LinkedIn

Entradas Relacionadas


blog comments powered by Disqus
Feed RSS   Twitter Recibir actualizaciones por email