Google da otra paso en un intento por dar rentabilidad al sitio de vídeos streaming más popular, y lanza un servicio de alquiler de películas, por ahora sólo disponible en los Estados Unidos.

La publicidad no ha demostrado ser suficiente ni para los productores de contenido ni para el dueño de la red desde 2006, y comienza la andadura de YouTube por el caminos que otros sitios (Netflix, Amazon y Apple) han intentado: el alquiler de vídeo streaming. Es decir: YouTube cobrará por el visionado de ciertos materiales.
El servicio de alquiler comienza con películas enteras provenientes del Festival de Sundance de la edición de 2009 y de la de este año, que comienza esta semana.
Posteriormente, el servicio se extenderá a documentales, contenidos educativos y otras producciones, según los acuerdos que YouTube establezca con sus productores.
¿Estamos ante la convesión de YouTube en un servicio pago?
Fuente: Clarín













